Centellea la ausencia de tu cuerpo,
vano absentismo
que me lleva a recordarte,
pues el mundo no es el mismo
desde que vives aparte.
Centellea el rastro de tus besos,
espectros visibles
en la esquina de las sombras,
mas hoy por hoy intangibles.
Eres hielo entre las rocas.
Centellea el tacto de tus dedos,
hilarantes desfilando
en derredor de mi boca,
deslizándose hasta el cuello,
apretándome cual soga.
Centellea el baile del desvelo
cubriendo en soledad
esta orfandad de mi cama,
sacudiéndome sin más
cual huracán a las ramas.
Centellean moteles en los pueblos
con sus luces de neón
en medio de la madrugada.
Se adivina, al interior,
la silueta de dos almas
(que antes éramos tú y yo).
jueves, 21 de enero de 2010
lunes, 18 de enero de 2010
Letanía
Nada quito, nada pongo:
"Mis entrañas regurjitan tu cariño
y lo expulsan por los ojos.
Si de pesares, desdichas
se pudiera hacer negocio,
las ganancias obtenidas,
ten seguro, vida mía,
que enterraría entre los lodos.
Y de estas lágrimas caídas
que hoy emborronan mi rostro
haría páginas perdidas
en un libro de despojos
que relata la agonía
y lo que fue de nosotros".
Escribe esta letanía
y recítala en mi responso,
así es, tal cual fue dicha.
Nada quito, nada pongo.
"Mis entrañas regurjitan tu cariño
y lo expulsan por los ojos.
Si de pesares, desdichas
se pudiera hacer negocio,
las ganancias obtenidas,
ten seguro, vida mía,
que enterraría entre los lodos.
Y de estas lágrimas caídas
que hoy emborronan mi rostro
haría páginas perdidas
en un libro de despojos
que relata la agonía
y lo que fue de nosotros".
Escribe esta letanía
y recítala en mi responso,
así es, tal cual fue dicha.
Nada quito, nada pongo.
jueves, 14 de enero de 2010
Rizos
Riza el aire los recuerdos
y los enreda en mi pecho.
No hay peine que desenrede
esta maraña de pelos
que, en mi corazón, presurosos,
pretenden rizarse al viento.
Hoy se guardan, recelosos,
el motivo de su celo.
Yo sé que no está en el aire,
tampoco en el pensamiento.
Y es que el mayor rizador
de recuerdos es el tiempo.
y los enreda en mi pecho.
No hay peine que desenrede
esta maraña de pelos
que, en mi corazón, presurosos,
pretenden rizarse al viento.
Hoy se guardan, recelosos,
el motivo de su celo.
Yo sé que no está en el aire,
tampoco en el pensamiento.
Y es que el mayor rizador
de recuerdos es el tiempo.
lunes, 11 de enero de 2010
Versos adolescentes
Versos adolescentes,
teñidos de aquel rojo carmesí
que inundaba los cuadernos
de tiernos e inocentes corazones
en la escuela de infantil.
Versos adolescentes,
bañados en ardientes esperanzas
que no entienden de pedales ni de frenos,
que no sufren del mal de la templanza
que va matando a sus viejos.
Versos adolescentes,
rimados sin libreta a media noche
en las camas más calientes
que, al despuntar el alba,
fingen ser tan obedientes.
Versos adolescentes,
acompañados de dulces serenatas
que apaciguan el mar de los deseos
en que nos vemos inmersos
en esta fría edad de plata.
Versos adolescentes,
considerados motivo de nostalgia
por los que, plañideros,
se refugian en mis versos
mientras curan sus mialgias.
teñidos de aquel rojo carmesí
que inundaba los cuadernos
de tiernos e inocentes corazones
en la escuela de infantil.
Versos adolescentes,
bañados en ardientes esperanzas
que no entienden de pedales ni de frenos,
que no sufren del mal de la templanza
que va matando a sus viejos.
Versos adolescentes,
rimados sin libreta a media noche
en las camas más calientes
que, al despuntar el alba,
fingen ser tan obedientes.
Versos adolescentes,
acompañados de dulces serenatas
que apaciguan el mar de los deseos
en que nos vemos inmersos
en esta fría edad de plata.
Versos adolescentes,
considerados motivo de nostalgia
por los que, plañideros,
se refugian en mis versos
mientras curan sus mialgias.
sábado, 9 de enero de 2010
Jugarme la boca
Jugarme la boca, perder los dientes
por respirar una dulce recompensa:
tu voluntad de quererme.
Por arrancar los lamentos que no cesan
en mi estúpida cabeza.
Jugarme la vida, perder las sienes
por confirmar, cuando me besas,
que es verdadero lo que sientes
y no simples reflejos
de mis deseos más fervientes.
Jugarme la fama, perder las pieles
por hacer de ti la presa
que sucumbió ante mis redes,
sin reparar en las mesas
de pretéritos banquetes.
Jugarme las cartas, perder los reyes
por tenerte a mis expensas
sin que puedas defenderte,
por que me nombres tu reina
y reinemos para siempre.
Jugarme el bolsillo, perder la suerte
por contemplar la belleza
de tus ojos cuando peques
y que, en ese instante,
sean de mí únicamente.
por respirar una dulce recompensa:
tu voluntad de quererme.
Por arrancar los lamentos que no cesan
en mi estúpida cabeza.
Jugarme la vida, perder las sienes
por confirmar, cuando me besas,
que es verdadero lo que sientes
y no simples reflejos
de mis deseos más fervientes.
Jugarme la fama, perder las pieles
por hacer de ti la presa
que sucumbió ante mis redes,
sin reparar en las mesas
de pretéritos banquetes.
Jugarme las cartas, perder los reyes
por tenerte a mis expensas
sin que puedas defenderte,
por que me nombres tu reina
y reinemos para siempre.
Jugarme el bolsillo, perder la suerte
por contemplar la belleza
de tus ojos cuando peques
y que, en ese instante,
sean de mí únicamente.
jueves, 7 de enero de 2010
Desencanto
Quien quiso crecer y no pudo,
víctima de anhelos y encantos,
querrá convencer a unos cuantos:
el buen salmón se come crudo.
Mas, a fuerza de malos ratos,
quien presuma de inmaduro
comprenderá que, en el futuro
los baches son más que charcos
que se esquiven con un salto
aunque cueste superarlos.
Dile adiós al desacato:
no hay más patria que los muros.
Llora Peter, esto es duro:
la vida es un desencanto.
víctima de anhelos y encantos,
querrá convencer a unos cuantos:
el buen salmón se come crudo.
Mas, a fuerza de malos ratos,
quien presuma de inmaduro
comprenderá que, en el futuro
los baches son más que charcos
que se esquiven con un salto
aunque cueste superarlos.
Dile adiós al desacato:
no hay más patria que los muros.
Llora Peter, esto es duro:
la vida es un desencanto.
martes, 5 de enero de 2010
Anochece...
Anochece...silencio.
Sólo cuando anochece
en mi mente amanece el día.
La inspiración reverdece
en el prado "Melancolía".
Anochece...despacio.
Sólo cuando anochece
hago pie en un escenario.
El miedo desaparece
si te sueño a mi lado.
Anochece...cuidado.
Sólo cuando anochece
puedo arrancar los lazos
de este rostro que obedece
al pasar del calendario.
Anochece...velando.
Sólo cuando anochece
la ventana queda abierta
a un sueño que se adormece
si la esperanza se cierra.
Anochece...descanso.
Sólo cuando anochece,
en el fondo de mi vaso
un reflejo se oscurece:
el chispear de tu cigarro.
Sólo cuando anochece
en mi mente amanece el día.
La inspiración reverdece
en el prado "Melancolía".
Anochece...despacio.
Sólo cuando anochece
hago pie en un escenario.
El miedo desaparece
si te sueño a mi lado.
Anochece...cuidado.
Sólo cuando anochece
puedo arrancar los lazos
de este rostro que obedece
al pasar del calendario.
Anochece...velando.
Sólo cuando anochece
la ventana queda abierta
a un sueño que se adormece
si la esperanza se cierra.
Anochece...descanso.
Sólo cuando anochece,
en el fondo de mi vaso
un reflejo se oscurece:
el chispear de tu cigarro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)